sábado, 30 de enero de 2016

Entrenamiento en hábitos de autonomía personal


En las instituciones sociales que atienden a personas en situación de dependencia, podemos encontrar usuarios y usuarias que además, manifiestan dificultades de socialización o problemas emocionales severos; y también quienes pueden necesitar de servicios terapeúticos y educativos específicos.

Con especial interés, nos referimos a los usuarios y usuarias que presentan una discapacidad de origen psíquico como las demencias, las discapacidades intelectuales (DI) y los trastornos mentales graves (TMG).

Estas personas necesitan recibir una intervención especializada sobre los hábitos de autonomía que posea un efecto preventivo sobre el comportamiento problemático.

Los hábitos son conductas aprendidas que se realizan de forma cotidiana, en el momento oportuno y sin necesidad de control externo de otra persona. La adquisición de hábitos requiere entrenamiento y práctica diaria y promueve la autonomía personal. Hacen referencia en el contexto sociosanitario que nos ocupa, a la realización autónoma y automatizada de las Actividades de la Vida Diaria (AVD).

El procedimiento para entrenar y mantener los hábitos de autonomía personal consta de cuatro fases:
  1. Preparación
  2. Aprendizaje
  3. Automatización
  4. Consolidación
Es condición indispensable que establezcamos vínculos relacionales empáticos y asertivos con las personas a entrenar. Si tienen dificultades para realizar las tareas, suelen convivir con sentimientos, pensamientos y necesidades que también hay que tener en cuenta, para combatir contra la frustración por no lograr el éxito a la primera. Grandes dosis de confianza y respeto para reforzar los esfuerzos y pequeños logros. El aprendizaje debe ser progresivo, constante y flexible o adaptado a cada persona en particular. 

Veamos los siguientes casos:
Antxon tiene 49 años, hace poco más de un año que falleció su madre con la que vivía. Presenta una importante discapacidad motriz que le lleva a desplazarse en silla de ruedas, y recibe tratamiento psicológico y psiquiátrico en su centro de salud mental porque cuando era adolescente le diagnosticaron esquizofrenía. Tras la muerte de su madre todavía tiene dificultades para gestionar la vida doméstica más básica en el piso tutelado en el que vive. Reporta que siempre ha sido un hombre coqueto, que le ha gustado ir bien vestido con su traje chaqueta que le planchaba su madre. Ahora sale mucho menos porque no sabe planchar bien ni colocarse la corbata correctamente. Para obtener una mayor independencia y autonomía a la hora de disponer de su tiempo se hace preciso instaurar nuevos hábitos en Antxon. Indica con qué método favorecerías la adquisición de estas conductas.
Lupe es una usuaria de 81 años que cada vez tiene más dificultades para caminar, se siente insegura y evita hacerlo. Describe como diseñarías una intervención para mantener  y entrenar nuevos hábitos de autonomía física

viernes, 29 de enero de 2016

Guía de residencias del País Vasco para personas mayores

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Guia de residencias de Gipuzkoa para personas mayores

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Estimulación de las funciones cognitivas de personas dependientes en Insituciones Sociales: la memoria








Análisis funcional de la conducta


Cualquier profesional que atiende a personas con discapacidad se enfrenta con cierta frecuencia a la ocurrencia de conductas problemáticas, en las que no siempre es evidente saber cómo conviene actuar y frente a las que es normal sentirse confuso e inseguro. Las pautas del análisis funcional de la conducta,  pueden ayudarnos a actuar más adecuadamente en tales casos y a adoptar medidas que permitirán mejorar la situación.Lo primero que interesa indicar es que los enfoques utilizados tradicionalmente para "manejar" las conductas problemáticas no suelen resultar eficaces principalmente por dos razones:

La primera, porque las intervenciones conductuales se han interesado poco por comprender quién es la persona que presenta las conductas problemáticas, cuáles son los contextos en los que aparecen, cuál es la función que estas conductas desempeñan para la persona y qué objetivo persigue ésta última cuando presenta una conducta de este tipo.


La segunda, porque las intervenciones conductuales se han centrado básicamente en aplicar respuestas orientadas a suprimir o controlar la conducta -respuestas aversivas-, en lugar de centrarse en enseñar a la persona con discapacidad habilidades alternativas que constituyan una forma apropiada de alcanzar el mismo objetivo que el que le permite alcanzar la conducta problemática. Este elemento de enseñanza de habilidades alternativas relaciona directamente el Apoyo Conductual Positivo con la enseñanza y el aprendizaje de conductas adaptativas, aplicable con carácter general a la adquisición de nuevas conductas, sin que las mismas se dirijan a sustituir a una conducta problemática.

Para que la modificación de un comportamiento problemático de un residente en situación de dependencia pueda realizarse de forma eficaz, primero se debe estar en condiciones de describir y explicar en qué consiste exactamente el problema (qué comportamiento/s están resultando problemáticos y en qué situaciones), para poder realizar predicciones sobre el mismo y diseñar posteriormente un protocolo de intervención eficaz y SIEMPRE adaptado a cada caso.

Para desgranar completamente la conducta problemática los psicólogos hacemos uso de nuestra herramienta clave: El Análisis Funcional de la conducta (AF), que permite establecer las relaciones funcionales o secuencias que caracterizan una conducta, analizando los antecedentes y consecuentes que explican que la conducta se dé y se mantenga en el tiempo. 

El AF nos permite conocer exactamente qué ocurre (cuál es la conducta problemática: qué piensa, dice, hace, siente, o cómo reacciona la persona), en qué circunstancias contextuales (ante que estímulos o personas se da la conducta) ocurre la conducta y qué efectos o consecuencias tiene en el medio (que hacen los otros, qué beneficios o pérdidas reporta a la persona, cómo se siente después…).

En los casos siguientes identifica el CONTEXTO, el ANTECEDENTE SITUACIONAL, el TIPO DE RESPUESTA INADECUADA y las CONDUCTAS PROBLEMÁTICAS que presenta así como las CONSECUENCIAS:

CASO 1:

En un centro residencial de daño neurológico Julio está jugando a las cartas con sus compañeros en la sala de ocio. Julio tuvo un ictus hace medio año y como consecuencia tiene problemas físicos: se desplaza en silla de ruedas y tiene problemas de movilidad en las manos y además presenta dificultades para expresarse que están en rehabilitación. Marisa, una usuaria con demencia derivada de un tumor cerebral interrumpe el juego, y hace perder la paciencia del grupo cantando y repitiendo las mismas historias y conversaciones. Los compañeros de Julio piden a Marisa que deje de molestar. Julio sujeta las cartas con dificultad y las interrupciones de Marisa y el barullo de sus compañeros le hacen perder la concentración en el juego. De repente, Julio tira las cartas con violencia a la cara de su compañero de partida y le insulta tras perder la partida. Entonces un profesional de atención sociosanitaria se acerca a ver qué pasa y Julio le insulta y escupe. Entonces una cuidadora empuja su silla de ruedas, mientras le reprende y lleva a la sala contigüa.


CASO 2:

Es la primera salida de Xabier tras empezar a utilizar un audífono, tiene parálisis cerebral, que le afectan a la movilidad del brazo y mano izquierdos, sin embargo deambula de manera autónoma y no tiene problemas cognitivos. Acompañados por varios profesionales asisten a un concierto de ópera en el auditorio del Kursaal. Desde tu asiento, un par de filas más atrás, observas a Xabier removerse en la silla y le preguntas si está bien. En ese momento se apagan las luces y empieza la actuación. De repente Xabier se levanta de su asiento y pide a su compañero que le deje salir a lo que éste se niega. El público de alrededor se impacienta y le pide que se siente. Xabier pega un bofetón a su compañero de asiento y empieza a gritar. Entonces, te acercas a él y le sacas de la sala.

CASO 3:


Manuel asiste todos los días a un taller de ocio y tiempo libre al que va muy contento. Especialmente a las sesiones de pintura al óleo, le encanta pintar en el lienzo con bastidor apoyado en su caballete, así como los tubos de óleo, los pinceles, la paleta, etc. Últimamente has observado que no cuida los materiales, algunos pinceles los devuelve rotos y no guarda las cosas en su sitio. Por eso has trabajado con él las normas de uso de los materiales: usar, compartir, utilizar correctamente y guardar y sabe las consecuencias positivas que recibirá el viernes si esa semana cumple con todas ellas. Hoy, viernes Manu pinta al óleo junto a Julio, compartiendo materiales. Manuel lleva un buen rato intentando colorear en su lienzo las sombras grises y blancas de un bodegón que tienen que reproducir. Le notas acalorado, colorado y lanza suspiros y protestas de frustración. Está empezando a perder la paciencia porque le está resultando difícil sacar adelante su producción. Julio incluso se ha burlado de él canturreando “torpe, torpe, que no te sale, a mí si”. Manu sigue tratando de reproducir el modelo y lleva un buen rato con el tubo de óleo blanco. Julio se impacienta y pide a Manuel que le de la pintura blana. Manuel se recrea jugando con la pintura, cerrando el tapón, vuelta a abrir, echando más y más contenido en su paleta y mirando desafiante a su compañero. Julio se enfada: “¡No! ¡Lo vas a gastar todo!”. Manu sigue malgastando la pintura, provocando a su compañero divertido. Entonces, le miras y le dices: "¡Manu, vale ya! ¡Deja el tubo a Julio!". Entonces fija la mirada en ti, te sonríe y desafiante termina de vaciar el tubo de óleo blanco en el suelo. Julio protesta y grita espantado. Además, Manu agarra otro bote y tras desenroscar el tapón empieza también a derramarlo por el suelo. Entonces le retiras el caballete y el lienzo, así como los pinceles y materiales que estaba utilizando, verbalizando que ya no pintará más en lo que queda de sesión y que ha perdido la oportunidad de tomar postre doble en la merienda como le correspondía si cumplía con la norma pactada.

miércoles, 27 de enero de 2016

Extinción


El principio de extinción establece que (a) si, en una situación concreta, una persona emite una respuesta previamente reforzada y ahora no va seguida por una consecuencia reforzante, (b) esa persona es menos proclive a repetir la misma conducta cuando se vuelva a encontrar en una situación similar. 

Dicho de otra forma, si una respuesta se ha incrementado en frecuencia mediante reforzamiento positivo, el cese completo del reforzamiento causará una disminución en la frecuencia de la misma.

Hay que tener en cuenta que la extinción es solo una de las múltiples causas posibles de la disminución de una conducta. La conducta también puede desaparecer debido al olvido, es decir, que se debilita en función del tiempo transcurrido desde la última ocurrencia de la conducta.

La extinción como principio del reforzamiento positivo, ha sido estudiada ampliamente por psicólogos experimentales desde hace décadas, y estamos capacitados para describir un gran número de factores que influyen en su efectividad.

 Factores que influyen en la eficacia de la extinción:


  • El control de los reforzadores de la conducta que se quiere reducir
Los reforzadores presentados por otros o por el entorno físico pueden menoscabar los esfuerzos aplicados en la extinción, pero lamentablemente, es difícil convencer de esto a quienes no están familiarizados con los principios del refuerzo positivo y de la extinción. Por ejemplo, si parte del personal de atención directa ignora las pataletas de Martin y otros entran y dicen: "OH, yo puedo hacer que deje de llorar, toma Martin, ten un caramelo", probablemente el niño deje de llorar en ese momento.
  • Extinción de una conducta combinada con el reforzamiento positivo  de una conducta alternativa
La extinción es más efectiva cuando se combina con reforzamiento positivo de alguna conducta alternativa. Es importante que el incremento en el requisito sea gradual, de otra forma la conducta desagradable no desaparecerá rápidamente. Además se debe prestar atención para no presentar el refuerzo inmediatamente después del cese de de la conducta, porque esto reforzaría la conducta, incrementándola en lugar de reducirla.

Durante la aplicación de la extinción, también es importante asegurarse de que los refuerzos que se retiran son los realmente estaban manteniendo el comportamiento inadecuado. Equivocarse al hacer esto, no satisfaría técnicamente la definición de extinción, y la conducta no deseada no desaparecería.
  • El ámbito en la que se lleva a cabo la extinción
Una razón para cambiar el entorno en que se lleva a cabo la extinción es minimizar la posibilidad de que otras personas refuercen la conducta que se pretende reducir.

Es importante considerar el ámbito en que se va a llevar a cabo la extinción para: (a) minimizar la influencia de reforzadores alternativos de la conducta no deseada que se quiere extinguir (b) maximizar las opciones de que los modificadores de conducta persistan en el programa.
  • Ofrecer instrucciones: el uso de reglas
Aunque no es necesario que una persona sea capaz de hablar o de entender la extinción, es probable que si ayude a acelerar el decremento de la conducta si se le ha explicado desde el principio que: <<cada vez que hagas X, Y [el reforzador pactado] no va a ocurrir más>>.
  • La extinción puede ser más rápida tras reforzamiento continuo
La extinción, suele ser más rápidas tras el reforzamiento continuos (en que todas las respuestas han sido reforzadas) que tras el refuerzo intermitente  (en que las respuestas eran reforzadas solo una veces). Si se intenta extinguir una conducta que ha sido reforzada intermitentemente, hay que estar preparada para que la extinción se prolongue más tiempo.
  • Una conducta que se intenta extinguir suele incrementarse antes de desaparecer
Hay conductas que durante la extinción se incrementan llamativamente antes de empezar a desaparecer. En este caso, las cosa se ponen peor antes de mejorar. Se denomina pico o explosión de la extinción  al incremento en la respuesta que a veces se produce durante la extinción.

La mayoría  hemos aprendidos que si algo no está surtiendo el efecto deseado, un pequeño incremento en la conducta pueda ser de que vuelva a funcionar. Este es un asunto bien documentado tanto en la investigación básica como en la investigación aplicada. Quien pretende aplicar un programa de extinción ha de conocer la posibilidad de que la actividad aumente llamativamente antes de desaparecer.
  • La extinción puede producir agresiones que interfieran con el programa
Otra dificultad de la extinción es que el procedimiento podría provocar agresividad, otra opción consiste en llevar a cabo el programa de extinción en un entorno que tolere una cierta cantidad de agresividad.
  • Una conducta extinguida podría reaparecer tras un tiempo corto.
Otra de la dificultad es que una conducta que ha desaparecido completamente durante la extinción puede desaparecer  si surge la ocasión transcurrido un tiempo. Si se quiere que una conducta se dé más a menudo, hay que reforzarla; si se quiere que una conducta ocurra menos, hay que ignorarla.

Pautas para una aplicación efectiva de la extinción: Selección de la conducta a reducir
  1. conviene sugerir una conducta bien especificada y no esperar una mejoría completa inmediata.
  2. recuerde que la conducta puede empeorar antes de mejorar y que paveses se observa cierta agresividad durante el proceso de extinción. Por ese motivo, hay que asegurarse de que la circunstancia son tales que se pueda sugerir adelante con el procedimiento de extinción.
  3. hay que elegir una actividad que se pueda controlar los reforzadores que la están manteniendo.
Consideraciones preliminares
  1. Si es posible, registre la frecuencia de la conducta objetivo antes de empezar el programa de extinción. Durante estafase de registro, no debe retirarse el reforzador de la conducta no deseable.
  2. Hay que procurar identificar que está reforzando la actividad inadaptativa para poder retirarlo durante el tratamiento. Si no es posible, entonces, técnicamente, el programa deseable no podría componente de extinción.
  3. Es aconsejable que identificar un comportamiento alternativo adaptativo que la persona pueda realizar.
  4. Identifique reforzadores efectivos para aplicarlos a la conducta alternativa deseable.
  5. Conviene seleccionar un entorno adecuado en que la extinción pueda llevarse a cabo satisfactoriamente.
  6. Hay que asegurarse de que las personas implicadas conozcan de antemano qué conducta va a ser extinguida y cuál va a ser reforzada. Quienes van a estar en contacto con las persona tienen que estar avisados para que ignoren las acciones a extinguir y premien las alternativas buscadas.
Puesta en marcha del plan
  1. la persona debe conocer con precisión cuál es el [plan antes de empezar.
  2. en relación con el refuerzo positivo para la conducta alternativa deseable, hay que asegurarse de que cumple las reglas pertinentes.
  3. después de empezar el programa, habrá que mantener  la consistencia de la retirada del reforzamiento después de todos los episodios de la conducta no deseable y también al reforzar la actividad alternativa  deseable.

lunes, 25 de enero de 2016

Estimulación sensorial personas dependientes en instituciones



La modulación sensorial sana ocurre de forma automática e inconsciente, es decir, sin apenas esfuerzo, por medio de nuestra atención voluntaria. Cuando existe un serio deterioro cognitivo, como puede ocurrir en el caso de algun cercanas personas en situación de dependencia, el hecho de regular la información sensorial y de situarse a sí mismo dentro de su mundo cercano no se consigue fácilmente. 

La incorporación del marco conceptual, MSE/Snoezelen se define como una filosofía, un marco dinámico de propiedad uintelectual basado en una relación sensible en curso entre el participante, el acompañante, y un ambiente controlado, donde se ofrece una multitud de posibilidades de estimulación sensorial.

Desarrollado a mediados de la década de 1970 y se practica en todo el mundo, el MSE/Snoezelen se guía por los principios éticos de enriquecer la calidad de vida. Este enfoque compartido tiene aplicaciones en el ocio, la terapia y la educación, y tiene lugar en un espacio dedicado adecuado para todas las personas, e particular los que tienen necesidades especiales, como la demencia y el autismo.


Snoezelen es una contracción en holandés de dos palabras "snuffelen" y "doezelen" que significarían algo como "oler" y "dormitar o relajar"



Con esta palabra, se hace referencia a una intervención global, destinada a proporcionar a las personas estímulos sensoriales que les faciliten una sensación de bienestar a partir de estimulación o relajación, según los objetivos.

Muchas civilizaciones han utilizado la estimulación multisensorial (antiguo Egipto, celtas, godos, romanos, griegos, culturas orientales,...). Todos ellos desde diferentes perspectivas: masajes, aromaterapia, música, colores,..., han ido trabajando los sentidos y su estimulación y relajación para conseguir un bienestar y un placer para la persona.

A finales de los años 70, en Holanda se desarrolló todo el trabajo y la filosofía de intervención Snoezelen. Rápidamente se extendió a diversos países de Europa, sobretodo países nórdicos al principio, y también a Australia, Estados Unidos y Canadá.

Ha sido durante los años 90 cuando este trabajo se ha difundido ampliamente a diferentes ámbitos: científico, terapéutico y de ocio. En España, es a partir del año 2000, cuando empieza el contacto con el mundo snoezelen y poco a poco se van ampliando los servicios y variando las aplicaciones que puede dar de sí esta forma de trabajar.

El concepto snoezelen asume que el mundo en el que vivimos es una mezcla de sensaciones de luz, de sonidos, de olores, de gustos y de experiencias táctiles variadas. Sensaciones a las que tenemos acceso a partir de nuestros órganos sensoriales: oído, ojos, nariz, boca, piel.

El espacio snoezelen tiene como uno de sus objetivos el favorecer el uso de los sentidos, facilitando la vivencia de experiencias sensoriales ricas y variadas.

El espacio snoezelen es entendido como una sala especialmente adaptada con material técnicamente preparado para proporcionar experiencias sensoriales diversas.

Destacar que el trabajo de estimulación sensorial se puede realizar con medios muy sencillos y en espacios muy variados, sin ser necesario precisar de un ambiente concreto.

El espacio snoezelen como tal, favorece trabajar unos objetivos determinados e individualizados al perfil sensorial de cada persona, además de facilitar la comunicación y la aparición de conductas adaptadas.

Funciones que se pueden promover en un espacio snoezelen (Kwok, 2003):
  • Relajación.
  • Desarrollo de la confianza en uno mismo.
  • Autocontrol.
  • Incentivar la exploración y capacidades creativas.
  • Establecer una buena comunicación.
  • Proporcionar sensación de bienestar y ocio.
  • Promover la capacidad de elección.
  • Aumentar el tiempo de atención y concentración.
  • Reducir cambios y alteraciones conductuales.


viernes, 22 de enero de 2016

Terapia de reminiscencia

Este tipo de ejercicios mentales se centran en el uso de información histórica para ayudar a desencadenar recuerdos a largo plazo. 
Por ejemplo, fotos o videos de famosos, políticos o escenas históricas puede llevar a la persona residente a  relacionarlos con  los recuerdos personales y experiencias.
Estos ejercicios pueden resultar beneficiosos, ya que se nutren de memoria a largo plazo, que se conserva mejor que la memoria a corto plazo.

Pueden usar esta estrategia para compilar un libro de recuerdos con cartas, fotografías, etc, que detalle las experiencias más importantes de la vida de una persona.
Utilizada esta técnica a diario se puede medir cómo está el usuario/a día a día en el avance de la enfermedad al observar cómo sus recuerdos se están viendo afectados.

En las últimas etapas de la demencia, los médicos pueden utilizar esto como un medio de conectar con los usuarios/as y aliviar la ansiedad que muchas personas residentes experimentan.

Pongamos un ejercicio para un usuario/a:  
  • ¿Recuerda cómo era el pan que tomaba cuando usted era niño/a?
  • ¿Dónde la compraban?
  • ¿Había tantas clases de panes como tenemos ahora?
  • ¿Cómo se hacía el pan?
  •  ¿Cuál era el alimento principal de su alimentación?
  • ¿Cuál era su comida favorita? 
  • ¿Puede recordar cómo olía toda la casa cuando su madre la cocinaba?

Contenciones, sujeciones y restricciones físicas


Se entiende por sujeciones físicas la intencionada limitación de la libertad de movimientos de una persona, o su actividad física, o el normal acceso a cualquier parte de su cuerpo, con cualquier método físico aplicado sobre ella, o adyacente a ella, del que no puede liberarse con facilidad. Ejemplos de estas son todo tipo de cinturones, muñequeras, bodies (o “pijamas Alzheimer”), sábanas fantasma, y medios de atrapamiento mecánico como mesas o sillones volcados. Se excluyen de esta definición las barandillas de las camas.

La contención física supone un confrontamiento ético entre el principios de autonomía (limitación de la libertad del paciente en contra de su voluntad) y la intención bienintencionada de proteger al usuario institucionalizado, a su entorno y autoprotección física y legal del personal cuando la propia seguridad está comprometida. Este conflicto ético, junto a los riesgos que pueden suponer la restricción e inmovilización de los pacientes (fracturas, muertes por asfixia…) y sus posibles consecuencias legales, exigen que el procedimiento sea realizado siguiendo una normativa que contemple claramente desde lo adecuado de la prescripción y metodología, hasta el papel de todo el equipo implicado, así como la obligación de informar a la familia sobre el proceso.
Accidentes asociados al uso de restricciones físicas. Ver investigación.
Existen centros acreditados como por ejemplo “Cuidados de demencia sin sujeciones” no tendrán ninguna medida de sujeción física a diario tal como está definida y descrita en el párrafo de la cabecera de este post. 


La contención mecánica es un último recurso terapéutico que se utiliza en situaciones extremas para controlar conductas que suponen alto riesgo para el propio paciente, como para otros pacientes y profesionales sanitarios, después de que hayan fracasado el resto de medidas alternativas, como el abordaje o contención verbal, las medidas ambientales y/o de conducta y la contención farmacológica

La contención mecánica o física es una medida terapéutica excepcional dirigida a la inmovilización parcial o generalizada de la mayor parte del cuerpo en un paciente que lo precise, para tratar de garantizar la seguridad de él mismo o de los demás.  Su indicación sólo está justificada ante el fracaso de otras alternativas, ya que vulnera el principio de autonomía de la persona al limitar la libertad del paciente, suponiendo una restricción de los derechos fundamentales de amparo constitucional de las personas afectadas por las intervenciones corporales. En este enlace podréis encontrar un ejemplo de protocolo de actuación sociosanitaria en caso de agresión.

Contraindicaciones:

• Orden expresa del médico de no aplicar contención.
• Siempre que exista la posibilidad de aplicar otros abordajes terapéuticos.
• Como castigo al usuario/a por una transgresión.
 • Como respuesta a una conducta molesta.
• Como respuesta al rechazo del tratamiento en usuarios/as conscientes y orientados.
• Como sustitución de un tratamiento ya en curso.
• Por simple conveniencia del equipo.
• En casos de encefalopatía y cuadros confusionales que puedan empeorar por disminuir la estimulación sensorial.
• Desconocimiento del estado general de salud del paciente.
• Vivencia del paciente como refuerzo de su conducta violenta.
• Cuando no exista personal suficiente para realizar la contención o sea una situación de peligrosa (paciente armado).

Contención verbal. 

Siempre que sea posible se debe comenzar con un abordaje o contención verbal cuya finalidad sea la de enfriar la situación que ha provocado la agitación y/o desorientación del paciente, disminuyendo la ansiedad, la hostilidad y la agresividad, y prevenir posibles ataques violentos. Para ello se ha de transmitir al paciente tanto de forma verbal como no verbal que la intención del personal sociosanitario es la de protegerlo.

martes, 19 de enero de 2016

Dinámicas de grupo para la cohesión del grupo

Un grupo es un conjunto de personas relacionadas entre sí y unidas por una finalidad común. En una institución social que atiende a personas dependientes podemos encontrar grupos de usuarios y usuarias que comparten un espacio terapéutico e interactuan según un sistema de pautas establecido, y se relacionan y trabajan para conseguir unos objetivos comunes.

Dentro del ámbito residencial, este concepto incluirá también el conjunto de medios, instrumentos  y procedimientos que, aplicados al trabajo grupal, sirven para desarrollar la eficacia y funcionamiento independiente de las personas usuarias.

En el contexto de la vida institucional, pueden utilizarse las dinámicas de grupo para el desarrollo de habilidades para la vida; por ejemplo para la adquisición de:
  • Una autoestima positiva
  • Habilidades para la resolución de conflictos
  • Competencias para la toma de decisiones
  • Gestión de las emociones
  • Habilidades para la comunicación exitosa

martes, 12 de enero de 2016

Estimulación de capacidades cognitivas de personas dependientes




La estimulación de las capacidades cognitivas de las personas dependientes en instituciones sociales ayuda a ralentizar la pérdida de funciones psíquicas y otras habilidades relacionadas. La intervención cognitiva abarca todo un conjunto de métodos, técnicas y estrategias que pretenden optimizar el rendimiento del usuario/a institucionalizado, reducir su grado de dependencia o evitar que éste aumente, y mejorar su calidad de vidaincrementando su autoestima. 

Consiste en trabajar aquellas áreas que aún tiene preservada la persona, de forma que el entrenamiento de la memoria, de la atención o de capacidades mentales más elaboradas y complejas -como la lectura y la escritura, el cálculo y el razonamiento abstracto-, permita compensar las pérdidas que la persona usuaria está teniendo con la enfermedad.




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lunes, 11 de enero de 2016

Terapia de Orientación en la Realidad




La terapia de Orientación en la Realidad (TOR) es una técnica qua ayuda a la persona usuaria a reducir la desorientación y la confusión mental*.  Consiste en presentar información relacionada con la orientación: tiempo, espacio y persona, en forma visual (imágenes) y de manera simultánea, le ofrecemos explicaciones muy sencillas sobre lo que pretendemos comunicar. Irán acompañadas de movimientos corporales que amplifican y aclaran el mensaje a transmitir. Supone un aporte positivo de autoestima.


La TOR se aplica con dos formatos diferentes:
  • Trabajo en grupo terapéutico. Los usuarios son distribuidos en pequeños grupos para participar en la actividad. Aquellos pacientes con un nivel similar de capacidades cognitivas, generalmente, compartirán taller varios días a la semana, en sesiones de entre 30 y 60 minutos cada una. En el grupo se trabaja la orientación personal, temporal y espacial de forma específica y, además, se desarrollan otras habilidades cognitivas o estrategias conductuales, para lo que se utilizan técnicas que necesitan cierto material de apoyo (por ejemplo, calendarios, tarjetas ilustradas de ocupaciones, objetos, oficios, actividades de la vida diaria, etc.)
  • Orientación a la realidad 24 horas. Consiste en aportar claves para la memoria, mostrando al paciente referencias concretas que pueden encontrar en el ambiente (señales y otras ayudas) con las que consiga situarse en su entorno más cercano. Además, los cuidadores transmiten al usuario de forma constante (durante las 24 horas del día) información que le permita situarse en el espacio, el tiempo y respecto a su persona. Los mensajes verbales se acompañarán de otros no verbales para facilitar su procesamiento.  Esta tarea debe ser practicada por todos los cuidadores profesionales que trabajan en contacto con el paciente a lo largo de todo el día. El ambiente de la unidad residencial puede facilitar o dificultar la tarea de la orientación a la realidad, por lo que cuidaremos de que el entorno en el que el paciente habita sea un lugar tranquilo, con pocos estímulos que, a su vez, han de ser orientadores como:
  • El  nombre  escrito  en  la  puerta  de  cada  sala.
  • Tablones  de  anuncios  que  señalen  la  fecha  del  día,  la  estación  del  año,  el menú,  cuando  será  la  próxima  fiesta  o  cumpleaños,  etc.
  • Fotografías  y  tarjetas  para  indicar  el  nombre  da  cada  persona  en  el  comedor en  el  dormitorio,  etc.
Por  otro  lado,  los  profesionales de atención sociosanitaria siempre  responderán  a  las  preguntas  o  dudas  que planteen los usuarios en los momentos que presenten confusión. Les ofrecerán cuantas indicaciones sean posibles y necesarias para que la persona dependiente pueda recibir la máxima  ayuda  del  ambiente  que  le  rodea.

*En psicología se entiende por confusión mental a una disminución de la actividad de la consciencia. Existen varios grados que van desde una leve obnubilación hasta el estado de estupor. Es un estado mental agudo, caracterizado por una concepción desordenada del medio, delirio, reducción de la capacidad de observación, confusión, patológicamente hablando, comúnmente se refiere a la pérdida de orientación (habilidad para ubicar correctamente cosas como el tiempo, lugar e identidad personal) y de la memoria (habilidad para recordar correctamente eventos previos o aprender nuevo material). Algunos casos graves pueden generar ilusiones, insomnio y alucinaciones. Puede producirse en condiciones de una gran tensión mental. La confusión no es sinónimo de la inhabilidad de poner atención, aunque la inhabilidad para poner atención puede causar, o contribuir a generar la confusión. En conjunto, la confusión y la inhabilidad para poner atención (ambas de las cuales afectan el juicio) son problemas paralelos de una pérdida o falta de las funciones normales del cerebro.

Terapia de Validación con personas con Alzheimer


La Terapia de Validación fue descrita por Naomi Feil  (1993) como una terapia para comunicarse con ancianos diagnosticados de Alzheimer y otras demencias , siendo un elemento central de todas las terapias humanistas. La validación se identifica como la provisión de un alto grado de empatia y un intento de comprender el marco referencial  de una persona,  con independencia de su perturbación.

Se considera un  intento de proporcionar soluciones prácticas para las dificultades que enfrentan a pacientes y cuidadores,  y no se desarrolla  a partir de una base teórica como otras  terapias psicológicas.

Naomi Feil  identifica varias creencias y valores que son la base del enfoque de validación, al igual que son parte de otros centrados en la persona:

- Todas las personas son únicas y deben ser tratadas como individuos.

- Toda persona es valiosa independientemente de su grado de desorientación.

- Hay motivos, no visibles claramente, detrás de la conducta de los mayores desorientados.

- La conducta en la vejez no es solo en función  de los cambios  anatómicos cerebrales, sino también una combinación de cambios físicos , sociales y psicológicos.

- Los mayores no pueden ser obligados a cambiar sus conductas, solo si la persona desea cambiarla.

- Los mayores deben ser aceptados sin críticas.

- Cuando falla la memoria reciente, los mayores tratan de restaurar el equilibrio  de sus vidas al recuperar los recuerdos mas antiguos.

- Los sentimientos  dolorosos disminuyen si se expresan, se reconocen y se validan  por un oyente. Así como los sentimientos dolorosos que se ignoran o reprimen adquieren fuerza.

- La empatia aumenta la confianza, reduce la  ansiedad y restaura la dignidad.

Las intervenciones específicas de la terapia de validación  abordan las diferentes características cognitivas y conductuales manifestadas por la persona con demencia  en cada uno de sus estadios, concretando en una síntesis de  métodos conductuales y  psicoterapéuticos. La terapia de validación se puede usar como una actividad terapéutica estructurada en un contexto grupal o individualmente para facilitar la comunicación y también para complementar el trabajo en grupo, basándose principalmente en una serie de  técnicas :

1-     Centrarse en el individuo a validar.

2-     Usar palabras agradables para crear un clima de confianza.

3-     Parafrasear el discurso.

4-     Imaginar lo opuesto.

5-     Recordar el pasado.

6-     Mantener contacto visual cercano.

7-     Usar ambigüedad en pronombres tales como el ,ella, los , cuando no se entiende lo que dicen

8-     Usar un tono bajo, voz clara y cariñosa.

9-   Observar y comparar movimientos y emociones para establecer relaciones verbales y no verbales.

10- Vincular la conducta con la necesidad humana no satisfecha.

11-  Usar e identificar el sentido preferido por el paciente.

12- Mantener contacto físico , si se deja.

13- Usar música para desencadenar recuerdos  del pasado y  emociones gratificantes.

Beneficios para las personas con demencias: se ha cuestionado mucho la técnica de validación en cuanto a su  formulación y utilidad (Goudie 1989, Morton 1997), pero no obstante otros han descrito la terapia de validación como un buen medio para abordar la escasa interacción entre enfermos y cuidadores en la atención a las demencias (Miller 1995). Naomi Feil defiende que los beneficios para las personas con demencia incluyen :

-         La restauración de la autoestima

-         La reducción del grado en que los pacientes se aíslan del exterior

-         La promoción de la comunicación y  la interacción con otras personas

-         La reducción del stress y la ansiedad

-         La estimulación del potencial residual

-         Facilitar la independencia el mayor tiempo
A todo esto hay que añadir que,  para las familias es una vía para comunicarse de forma mas eficaz, incremento de sociabilidad y mayor conciencia sobre el proceso de envejecimiento. Y para los cuidadores se incluye la reducción de la frustración, la prevención de la apatía , la promoción del placer de comunicar y mayor satisfacción en el trabajo .
A modo de ejemplo se pueden hacer sesiones grupales de  10, 15 minutos,  sobre algún tema general, con canciones o con poesías, siempre incluyendo el uso de palabras sencillas y concretas, tono de voz claro, empático y con intensidad media, reformular la comunicación verbal poco clara y responder de forma explícita verbal y no verbal y reforzar la comunicación tanto verbal como no verbal.Creo que tenemos que tener siempre presente que trabajamos con personas , que han tenido su vida respetuosa y digna y que una enfermedad no anula lo mas esencial de una persona: seguir siendo y tratando como personas.