lunes, 11 de enero de 2016

Terapia de Validación con personas con Alzheimer


La Terapia de Validación fue descrita por Naomi Feil  (1993) como una terapia para comunicarse con ancianos diagnosticados de Alzheimer y otras demencias , siendo un elemento central de todas las terapias humanistas. La validación se identifica como la provisión de un alto grado de empatia y un intento de comprender el marco referencial  de una persona,  con independencia de su perturbación.

Se considera un  intento de proporcionar soluciones prácticas para las dificultades que enfrentan a pacientes y cuidadores,  y no se desarrolla  a partir de una base teórica como otras  terapias psicológicas.

Naomi Feil  identifica varias creencias y valores que son la base del enfoque de validación, al igual que son parte de otros centrados en la persona:

- Todas las personas son únicas y deben ser tratadas como individuos.

- Toda persona es valiosa independientemente de su grado de desorientación.

- Hay motivos, no visibles claramente, detrás de la conducta de los mayores desorientados.

- La conducta en la vejez no es solo en función  de los cambios  anatómicos cerebrales, sino también una combinación de cambios físicos , sociales y psicológicos.

- Los mayores no pueden ser obligados a cambiar sus conductas, solo si la persona desea cambiarla.

- Los mayores deben ser aceptados sin críticas.

- Cuando falla la memoria reciente, los mayores tratan de restaurar el equilibrio  de sus vidas al recuperar los recuerdos mas antiguos.

- Los sentimientos  dolorosos disminuyen si se expresan, se reconocen y se validan  por un oyente. Así como los sentimientos dolorosos que se ignoran o reprimen adquieren fuerza.

- La empatia aumenta la confianza, reduce la  ansiedad y restaura la dignidad.

Las intervenciones específicas de la terapia de validación  abordan las diferentes características cognitivas y conductuales manifestadas por la persona con demencia  en cada uno de sus estadios, concretando en una síntesis de  métodos conductuales y  psicoterapéuticos. La terapia de validación se puede usar como una actividad terapéutica estructurada en un contexto grupal o individualmente para facilitar la comunicación y también para complementar el trabajo en grupo, basándose principalmente en una serie de  técnicas :

1-     Centrarse en el individuo a validar.

2-     Usar palabras agradables para crear un clima de confianza.

3-     Parafrasear el discurso.

4-     Imaginar lo opuesto.

5-     Recordar el pasado.

6-     Mantener contacto visual cercano.

7-     Usar ambigüedad en pronombres tales como el ,ella, los , cuando no se entiende lo que dicen

8-     Usar un tono bajo, voz clara y cariñosa.

9-   Observar y comparar movimientos y emociones para establecer relaciones verbales y no verbales.

10- Vincular la conducta con la necesidad humana no satisfecha.

11-  Usar e identificar el sentido preferido por el paciente.

12- Mantener contacto físico , si se deja.

13- Usar música para desencadenar recuerdos  del pasado y  emociones gratificantes.

Beneficios para las personas con demencias: se ha cuestionado mucho la técnica de validación en cuanto a su  formulación y utilidad (Goudie 1989, Morton 1997), pero no obstante otros han descrito la terapia de validación como un buen medio para abordar la escasa interacción entre enfermos y cuidadores en la atención a las demencias (Miller 1995). Naomi Feil defiende que los beneficios para las personas con demencia incluyen :

-         La restauración de la autoestima

-         La reducción del grado en que los pacientes se aíslan del exterior

-         La promoción de la comunicación y  la interacción con otras personas

-         La reducción del stress y la ansiedad

-         La estimulación del potencial residual

-         Facilitar la independencia el mayor tiempo
A todo esto hay que añadir que,  para las familias es una vía para comunicarse de forma mas eficaz, incremento de sociabilidad y mayor conciencia sobre el proceso de envejecimiento. Y para los cuidadores se incluye la reducción de la frustración, la prevención de la apatía , la promoción del placer de comunicar y mayor satisfacción en el trabajo .
A modo de ejemplo se pueden hacer sesiones grupales de  10, 15 minutos,  sobre algún tema general, con canciones o con poesías, siempre incluyendo el uso de palabras sencillas y concretas, tono de voz claro, empático y con intensidad media, reformular la comunicación verbal poco clara y responder de forma explícita verbal y no verbal y reforzar la comunicación tanto verbal como no verbal.Creo que tenemos que tener siempre presente que trabajamos con personas , que han tenido su vida respetuosa y digna y que una enfermedad no anula lo mas esencial de una persona: seguir siendo y tratando como personas.

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