Saciación: aplicación práctica

La saciedad supone suprimir una conducta a base de forzar su repetición hasta que se produzca cansancio o aburrimiento en el usuario y pierda su atractivo. El exceso en la utilización del mismo reforzador puede producir también saciedad, por lo que es necesario dosificarlo adecuadamente para evitar que pierda efectividad.


Ejemplo:
A un usuario con discapacidad intelectual que tiende a romper papeles se le obliga a hacerlo hasta que se sacie sin que pueda realizar otra tarea más reforzante 

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