Valoración funcional


Las áreas de valoración y actuación que se identifican con claridad son las siguientes:
• Área Social.
• Área Física.
• Área Mental.

Puesto que la persona es un ser biopsicosocial, las tres áreas están relacionadas, compartiendo muchos aspectos comunes. Confluyen en un espacio de convergencia de programas y actividades encaminadas a garantizar, mantener o promover las capacidades funcionales de la persona.
La valoración funcional es el procedimiento que va dirigido a recopilar toda la información referente a la capacidad que tiene la persona usuaria para realizar su actividad habitual y mantener su independencia en el medio en que se encuentra.

Las actividades de la vida diaria se clasifican en: 
- actividades básicas
- actividades instrumentales y, 
- actividades avanzadas.



Las actividades básicas de la vida diaria (ABVD) son aquellas actividades primarias encaminadas al autocuidado y movilidad, de tal modo que permiten el grado de autonomía e independencia elemental necesaria para que la persona pueda vivir y autocuidarse. Son actividades encaminadas al cuidado de nuestro cuerpo y que se
encuentran relacionadas con la supervivencia del individuo
Las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) son aquellas actividades orientadas a la interacción con el medio, son a menudo complejas y generalmente opcionales para hacer (se pueden delegar en otros). Suponen un nivel más complejo de la
conducta y permiten a la persona adaptarse a su entorno y mantener su independencia en la comunidad. 

El concepto de actividades avanzadas de la vida diaria separa algunas tareas fundamentales para definir aquellas conductas más elaboradas que mediante el control del medio físico y social, permiten a la persona cumplir su papel en la sociedad. Al explorar las actividades avanzadas es necesario indagar que actividades tienen significado y mayor relevancia para la persona

En la mayoría de las enfermedades con deterioro cognitivo que generan dependencia la alteración funcional sigue un patrón inverso. En primer lugar se afectan las tareas más complejas, seguidas por las instrumentales, y solamente en las fases de demencia moderada o grave, están alteradas las actividades básicas de autocuidado o movilidad.

La capacidad funcional está condicionada por el entorno habitual o contexto ambiental de las personas y por los apoyos con los que cuentan.
.
Es importante tener en cuenta, en la valoración de esta área, no sólo su nivel funcional actual sino el potencial de recuperación posible y la utilización de todo tipo de productos de apoyo y tecnología que vaya a facilitar una mejoría funcional a la persona: bastones, muletas, andadores, silla de ruedas, etc.

Escalas para evaluar las actividades de la vida diaria.
Las escalas más utilizadas para evaluar las actividades de la vida diaria son:

Las escalas que mejor valoran este aspecto en las demencias son:
Escala IDDD (Interview for Deterioration in Daily Living Activities in Dementia).

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