Origen de las dificultades de adaptación: Caso Antton

Hoy es el primer día de Antton Gómez (90 años) en el centro residencial las Flores. Una diabetes mal controlada le ha conllevado problemas visuales importantes. También tiene afectada la audición levemente.  Tras un ictus reciente debe utilizar un andador para deambular. Durante su primer día el profesional de referencia, Xabier, ha hecho todo lo posible para hacer de anfitrión y de acompañarle hasta el fin de su turno. No se ha relacionado con nadie más en todo el día. En su habitación, al despertarse de la siesta, con las persianas bajadas, se ha incorporado sobresaltado en la cama y desorientado. Tras unos minutos de espera que se le hacen interminables, se incorpora para tratar de buscar la luz o el llamador que no encuentra....En la oscuridad ha tirado un vaso que se ha hecho añicos en el suelo. ¡Eh! ¡Ayuda! ¿Hay alguien? ....empieza a gritar. Trata de incorporarse pero no puede, se enreda con la ropa en la oscuridad de la habitación. Alertada por los gritos, Ane, una gerocultora del turno de la tarde, entra tras llamar a la puerta. ¿Antton, se encuentra bien?, le pregunta acercándose para tocarle un hombro. ¡Hija de puta! ¡Cabrona!, ¿no me oías? Llevo una hora llamando. ¡Ni me toques!

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Cuando una persona llega a una institución social y presenta dificultades de adaptación, conductas problemáticas no habituales en lla, no se relaciona con las personas, tiende al aislamiento entre otras, tenemos que tener en cuenta que sabemos que el origen de las dificultades está en los siguientes elementos:

1) CONTEXTO (AMBIENTE FÍSICO Y CONTEXTO SOCIAL) 


El cambio de residencia es de por sí un acontecimiento vital estresante, si a esto le añadimos que el motivo es un empeoramiento de su salud y si el contexto físico y los/as profesionales no se adaptan a la persona, van a surgir complicaciones. 

Imaginemos que Antton llega al centro y se encuentra que físicamente es un espacio que se parece y huele como un hospital; algunas zonas incluso están sucias o mal mantenidas; además en es muy fácil perderse, desorientarse porque todas las plantas parecen iguales y la señalética es bastante deficiente; le cuesta encontrar su habitación; es un centro además muy grande; con muchas personas trabajando y residiendo. Supongamos que la decoración no es hogareña, ni cálida; que tiene que compartir habitación y baño. 

Visualicemos que los y las profesionales del centro no le informan ni le orientan; no le preguntan ni utilizan información de su biografía; tampoco le facilitan que tome decisiones; le obligan a participar en actividades que no son de su agrado (infantiloides, aburridas, no significativas) o que directamente le confrontan con sus limitaciones (díficiles); no hay una personalización de las actividades; destaca la inflexibilidad y la obligatoriedad de horarios y actividades, o el aburrimiento y la falta de información; se dirigen a él como y cuando no le agrada (sobreprotegiéndolo o cosificándolo); no le introducen gradualmente en grupos o actividades afines; no respetan sus ritmos; ni tampoco preservan su intimidad o privacidad en su habitación, durante el aseo o cuando está en el retrete. Podría ser que la calidad de las relaciones no solo con el personal si no también entre las personas residentes del centro puede dificultar la adaptación. El origen de las dificultades, estaría, por tanto, en un entorno o contexto físico o social que no se adapta a sus necesidades. En vez de que el centro se adapta a Antton se obliga a Antton a que se adapte al centro

2) Ahora miremos a la persona. Hay factores internos, propios de Antton, como son sus limitaciones físicas, efectos de los fármacos o de la enfermedad, entre otras causas orgánicas que podrían estar afectando a su relación con otras personas.  Además de ciertas características físicas, habrá que tener en cuenta sus características psicosociales.  Quizás Antton tenga ideas preconcebidas sobre la residencia, aún está en proceso de superar el duelo* del ictus reciente y la pérdida de movilidad. Quizás presente conductas problemáticas previas (carácter desobediente, resistencia al contacto físico) o un trastorno emocional sin diagnosticar. 

Todas estás características suelen ser el motivo de tener que cambiar de residencia, de manera que adaptando el contexto físico y social a sus peculiaridades se facilitará el bienestar de Antton durante estos primeros días.

3) Teniendo en cuenta a Antton, quizás las habilidades sociales que ha matenido o desarrollado, ya no son suficiente para interactuar con personas desconocidas; por lo que al no tener herramientas adecuadas, utiliza las que tiene para gestionar su estado emocional, su frustración o defenderse de un entorno hostil o no adecuado a sus necesidades.


 1.CARACTERISTICAS PERSONALES (biólógicas y psicosociales, incluyendo la falta de ciertas Habilidades sociales) que pueden estar en el origen de las dificultades de adaptación, aislamiento y conductas problemática de Antton.

Hipótesis, análisis y reflexiones

CARACTERÍSTICAS PERSONALES. BIOLÓGICAS, PSICOSOCIALES-INCLUÍDAS LA FALTA DE HABILIDADES SOCIALES

¿Cómo dificultan la adaptación, la integración en la vida del centro? ¿Cómo explican su tendencia al aislamiento, la apatía, el rechazo a las actividades, las resistencias, los gritos y los insultos?

Afectación en la visión y la audición (1 año)

Dificulta el iniciar y mantener conversaciones

¿Cómo lleva esta pérdida?

Ictus afecta a la movilidad, riesgo de caídas

Físicamente le va a costar más acceder a determinadas actividades, lugares, personas

 

¿Cómo se encuentra emocionalmente al respecto? Porque las dificultades para gestionar el miedo, la incertidumbre pueden estar dificultando la integración de Antton

Viudo

¿Desde cuándo? ¿Cómo lleva el duelo*? Un duelo no superado o patológico no va a ayudar a Antton a adaptarse a la vida del centro participando ed actividade

Autoestima, sentimientos de inferioridad, de minusvalía, victimismo,

Podría explicar la tendencia a la apatía

Falta de aceptación de la pérdida de autonomía, del cambio de domicilio, del cambio de cuidador/es

Explicaría su estado emocional, sus reacciones intensas, su poco interés por participar en actividades…

¿Otro ictus? ¿Secuela de las caídas previas? ¿Un trastorno mental? ¿Efectos secundarios de medicamentos?

En el origen de los problemas de conducta

¿Qué tal está durmiendo? ¿Qué tal está yendo al retrete? ¿Molestias físicas?

Podrían explicar su baja tolerancia a la frustración, su poca tolerancia a los cabios, su enfado o apatía

Falta de Habilidades sociales

Dificultades para relacionarse con personas desconocidas, introducirse en grupos, defenderse en entornos hostiles si carece de herramientas para ello. Esto explicaría sus dificultades de adaptación, tendencia al aislamiento, mala gestión de sus emociones….

Falta de habilidades de comunicación

Le cuesta empatizar con las demás personas, o no practica la escucha activa ni la asertividad lo que puede llevarle al aislamiento o a protagonizar ciertas conductas ya que carece de otros recursos para enfrentarse a las dificultades

Prejuicios negativos hacia las residencias

Solo vería lo negativo del cambio, confirmando su percepción

Expectativas erróneas

Si cree que es para unos días, ¿para qué integrarse? Si piensa que es ya para morir,  ¿para qué esforzarse?

*Cuando se habla de pérdidas se asocia inmediatamente con el fallecimiento de un ser querido. Sin embargo, hemos de entender el concepto de pérdida y duelo en un sentido más amplio. Perder una amistad, el trabajo, un rol social determinad, la pérdida de autonomia y de lo cotidiano, entre otros, también duele. El duelo es una reacción normal y adaptativa a las pérdidas que se consideran significativas. La situación de dependencia exige que tengamos que hacer frente a una serie de pérdidas. Las personas podemos afrontar la pérdida de forma saludable (duelo normal). En ocasiones las personas podemos vivir un duelo patológico, en el que el sufrimiento se cronifica.

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