lunes, 23 de mayo de 2016

Comunicación verbal con personas en situación de dependencia

 En  el  marco  de  la  comunicación  verbal  podemos  distinguir:

Sistema  de  comunicación oral,  cuya  culminación  es  el  lenguaje  (sonidos  articulados  a  partir  de los  que  podemos  emitir  palabras  y  frases).

Formas  de  comunicación escrita,  creadas  a  partir  de  unos  códigos  lingüísticos  de  mayor complejidad,  como  son  los  sistemas  de  representación  gráfica:  pictogramas,  ideogramas  y  el sistema  alfabético  (el  abecedario  de  una  lengua)



Por  ejemplo,  la  lengua  de  signos  es  una  modalidad  no  vocal  de  comunicación,  desarrollada  para  que las  personas  sordas  puedan  comunicarse  con  otras.  Así,  estas personas  pueden  recibir  e  intercambiar información  con  su  entorno,  utilizando  el  canal  sensorial  de  la  vista  y  un  código  gestual,  en  lugar  del canal  auditivo  y  el  uso  de  las  palabras (Lengua de Signos Española o LSE).  Las lenguas de signos cumplen fielmente con todas las características formales del lenguaje humano, poseen una gramática visual rica y propia, son lenguas de cultura y dependen en su evolución y desarrollo de la comunidad de personas que la usan, las personas sordas, sordociegas y sus familias.  No hay una única lengua de signos en todo el mundo, cada país posee una o varias lenguas de signos y no existe una lengua de signos por cada lengua oral ya que las lenguas de signos han evolucionado de forma natural en el contacto entre personas. Incluso varios países que comparten el mismo idioma hablado utilizan diferentes lenguas de signos.

Las personas  invidentes, necesitan  un  código  de  lenguaje  distinto  al  alfabeto  y  su  gramática,  como  es  el  sistema  Braille.
 La  adquisición  del  lenguaje  oral  viene  determinada  por  la  suma  de  un  proceso  madurativo  e  imitativo  a partir  de  los  estímulos  que  rodean  al  ser  humano  desde  el  momento  de  su  nacimiento  y  se  desarrolla hasta  permitirle  comunicarse  con  los  otros  a  través  de  la  conversación,  atendiendo  a  una  situación concreta  y  en  función  de  los  contextos  espacio-temporales  y  socioculturales.  Cuando  por  cualquier causa  fisiológica  o  psicológica  esta  adquisición  no  tiene  lugar  o  se  pierde  a  lo  largo  del  ciclo  vital, surgen  las  necesidades  especiales  de  comunicación (NEC)
Para  que  la  comunicación  oral  sea  eficaz,  nuestro  esfuerzo  debe  centrarse  en  estudiar las palabras que vamos a usar y cómo conseguimos acercarnos más a los usuarios/as. Sobre estos  aspectos  del  lenguaje  verbal  ofrecemos  algunas  orientaciones:

Las palabras que utilizamos de manera verbal o por escrito pueden influir en la comunicación y en lo que expresamos. El mensaje debe transmitirse de manera positiva y con la mayor naturalidad posible. Existen ciertos vocablos que podemos evitar utilizando un lenguaje más positivo para expresar lo mismo.



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