jueves, 28 de abril de 2016

Etapas de la relación de ayuda en la adaptación al centro


Para favorecer una buena adaptación de la persona usuaria a la institución social y como ya se ha dicho hay que establecer una relación. En cada proceso de adaptación cada persona tendrá su ritmo, porque cada persona es distinta y única y cada relación también. 

J. L. Cibanal y otros autores señalan las siguiente etapas de la relación de ayuda:


miércoles, 27 de abril de 2016

Animación social para personas dependientes en instituciones sociales (UF0129)

Además de las propias características individuales y comportamentales de la persona usuaria dependiente otro de los factores que facilitan su adaptación o acoplamiento a la vidade la institución social es que tenga preservado un red social y familiar de calidad. Por tanto, fomentar sus habilidades sociales o sus competencias para desenvolverse de forma exitosa en la interacción con otras personas, va a favorecer su adaptación al entorno. 

Estrategias para el aprendizaje de conductas más competentes, por ejemplo competencias sociales:
  • Podemos ofrecer indicaciones conductuales o explicar a la persona residente las conductas sosciales concretas, así como su adecuación, ofreciendo instrucciones de manera verbal o con apoyo escrito y audiovisual.
  • Invitar a la persona a practicar hasta la siguiente ocasión una conducta social específica.
  • Hacer una demostración de los patrones de conducta que deben ser aprendidos, ofreciendo al usuario/a la observación de comportamientos nuevos para que sean incluidos en su repertorio conductual. 
  • Representar escenas que simulan situaciones de la vida real y valorar el efecto positivo de determinadas conductas para que aprenda aquellas habilidades sociales que no poseía o perfeccione aquellas otras que ya realizaba.
  • Proporcionar a la persona información específica y útil sobre aquellas conductas que haya realizado correctamente y señalar aquellas otras que aún puede mejorar.
  • Felicitarle y reconocer el esfuerzo por modificar actitudes negativas, valorar las conductas habilidosas socialmente y motivarle continuamente en su proceso de aprendizaje.
Entendemos que las habilidades sociales son el resultado del aprendizaje continuo a lo largo del ciclo vital. Cuando hablamos de envejecimiento hemos de distinguir entre:
  • envejecimiento patológico:  aparecen enfermedades de corta duración pero con consecuencias adversas; o enfermedades de larga duración que comprometen seriamente el nivel de funcionamiento autónomo de la persona. Tales enfermedades crónicas están asociadas a una limitación funcional y progresiva que va debilitando la fortaleza del organismo.
  • envejecimiento fisiológico: es un proceso natural donde aparecen cambios graduales a lo largo de nuestro desarrollo evolutivo. Puede ser considerado como la transformación y deterioro que van unidos a la maduración de nuestro organismo, los cambios psicológicos y el nuevo tipo de relaciones sociales que se ocasionan en la vida de una persona con el paso de los años. Es un proceso relacionado con el deterioro progresivo de las propias funciones físicas, los cambios en las facultades mentales y la transformación del medio familiar y de la vida social.
Y recordar que la capacidad de dar y recibir placer pueden no verse deterioradas con el paso del tiempo, así como la fantasía, el grado de intimidad, el vínculo amoroso, la consideración afectiva y el deseo hacia la otra persona.

Teniendo en cuenta las indicaciones que el/la profesional de la atención sociosanitaria puede realizar para que los usuarios/as aprendan habilidades sociales y mejoren sus interacciones en la unidad residencial destacan:

De las actividades se emplean en la animación social de la institución y favorecen las relaciones sociales de las personas residentes destacamos:
  • Actividades físicas
  • Actividades cognitivas
  • Actividades de expresión y comunicación
  • Actividades socioculturales
  • Actividades de artes plásticas y manualidades
  • Actividades domesticas
  • Actividades espirituales
  • Actividades lúdicas
Entre las principales indicaciones profesionales que deben seguirse durante el desarrollo de cualquier actividad de animación social destacan:
  • que los materiales siempre dirigidos a la edad cronológica de las personas usuarias, en ningún caso usar diseños infantiles si no son niños y,
  • dejar el tiempo suficiente para que cada persona participante pueda desarrollar la actividad a su propia velocidad
Internet, la red de redes, puede convertirse en una herramienta tecnológica que puede ampliar los horizontes de participación social de las personas usuarias de una institución. Un cuaderno online de actividades y ejercicios puede estimular sus competencias cognitivas; virtualmente pueden participar en juegos online en red; pueden crear y mantener un blog o participar en foros y compartir con el mundo sus vivencias, buscar ayuda, información, etc; en la red pueden conversar con personas de todo el mundo y vivir ciertas situaciones que pueden no encontrarse a su alcance o que realizarían con ciertas dificultades, como compra-ventas online.

El término discapacidad hace referencia a una deficiencia o a una limitación que tiene una persona como consecuencia de la pérdida o anormalidad de una estructura o función que se manifiesta en se caracteriza por excesos o insuficiencias en el desempeño de actividades habituales o en la participación. Las discapacidades pueden ser temporales o el desenvolvimiento de su vida diaria
permanentes, reversibles o irreversibles y progresivas o no.

Las necesidades de apoyo para la autonomía personal “son las que requieren las personas que tienen discapacidad intelectual o mental para hacer efectivo un grado satisfactorio de autonomía personal en el seno de la comunidad”. En este contexto, cobra especial importancia el concepto de Actividades de la Vida Diaria (AVD), que son “aquellas actividades que una persona ha de realizar diariamente para poder vivir de forma autónoma, integrada en su entorno habitual y cumpliendo su rol social”. Estas actividades se pueden clasificar en tres grandes grupos:
  • Actividades BÁSICAS de la Vida Diaria (ABVD).
  • Actividades INSTRUMENTALES de la Vida Diaria (AIVD)
  • Actividades AVANZADAS de la Vida Diaria (AVDA).
El acompañamiento consiste en estar al lado de la persona mientras se ocupa en realizar actividades diarias ayudando a las personas a vivir, enseñándoles nuevas capacidades o recuperando aquellas otras que ya no se utilizaban, poniendo el acento sobre las capacidades de la persona que sí funcionan y estableciendo un clima de confianza para que la persona exprese libremente todo aquello que necesite. Acompañar a las personas de la institución se traduce en mantener una relación de ayuda y de confianza construida mediante el contacto, la cercanía, la presencia cotidiana y el compromiso adquirido por ambas partes (profesional-usuario/a). El acompañamiento es una palabra que engloba:
  • Tiempo compartido.
  • Compromiso, cuidado y paciencia.
  • Comunicación afectiva, escucha y buen humor.
  • Cercanía. persona accesible que no crea dependencia personal.
  • Respeto. crea confianza e igualdad en el trato.
  • Buen modelo. ejemplo de esfuerzo por seguir aprendiendo.
  • Capacidad de negociación.realista y flexible.
Caminar junto a personas que se encuentran en situación de dependencia nos lleva a conectar con realidades tan duras como la muerte, la pérdida progresiva de funciones o el deterioro intelectual. En el contacto cotidiano también nosotros recorremos un camino al tiempo que acompañamos a la persona a enfrentarse a su limitación personal. Se trata de estar al lado; ni delante ni detrás.

+info:

La relación de ayuda en el fomento de la adaptación a la institución

Para la mayoría  de nosotros, si por causa de requerir asistencia para nuestros cuidados personales y de la vida diaria, el momento del ingreso en una institución social sería probablemente muy delicado. El hecho de tener que adaptarse a unas normas, rutinas, estilo de vida y a un nuevo contexto de complicado resulta complicado en sí mismo, provocando, la suma de todas estas circunstancias, sensaciones de estrés. 

Cuando una persona en situación de dependencia acude a una institución para ingresar probablemente llegue con prejuicios acerca del centro, por ello es muy importante que nuestro primer encuentro con ella cree desde el inicio el clima de confianza y seguridad necesarios para facilitar su adaptación. 

En este caso es importante establecer desde el primer momento una relación de ayuda con la persona usuaria.


La institucionalización de las personas en situación de dependencia altera su mundo interior. Los/as profesionales de atención sociosanitaria, en nuestro quehacer diario y junto al equipo interdisciplinar, tendremos que atender también y ocuparnos de todo ese nuevo mundo de sentimientos y emociones que la persona le toca vivir. 

J.C. Bermejo en su libro Los apuntes de la relación de ayuda analiza, entre otras cosas, las actitudes y las destrezas fundamentales para que tenga lugar una relación de ayuda adecuada con la persona que la necesita. Éstas son:
  • la actitud empática, 
  • la escucha activa, 
  • la respuesta empática, 
  • la aceptación incondicional, 
  • la destreza de personalizar y confrontar y, 
  • la autenticidad.
Dimensiones de la persona. Modelo holístico.
El mismo autor describe la relación de ayuda como un proceso que debe estar centrado en la persona de un modo holístico y no sólo en la enfermedad. Dicho proceso presenta tres fases: primero la autoexploración del problema, utilizando principalmente la escucha activa y la reformulación; tras esta primera fase vendría la autocomprensión del mismo, mediante la personalización y la confrontación, y por último tendría lugar la acción para solucionarlo a través de la destreza de iniciar programando las posibilidades de actuar del ayudando.

El profesional de atención sociosanitaria tiene que conocer al ser humano enfermo, la persona doliente, en situación de dependencia. No obstante, la competencia relacional de estos profesionales, sin duda, se encuentra aún poco desarrollada. Por ello, estar atento al desarrollo de nuestra competencia relacional como parte indispensable para alcanzar el bien intrínseco de nuestra profesión, que no es otro que el cuidado, supone tener todo un conjunto de conocimientos o “saber”, así como la capacidad de usarlos en la práctica a través de la habilidades concretas y todo un conjunto de actitudes que permitan establecer buenas relaciones humanas.

martes, 26 de abril de 2016

ANIMACIÓN SOCIOCULTURAL EN RESIDENCIAS DE PERSONAS MAYORES


Todas las actividades programadas en una residencia de personas mayores, llámesele Terapia Ocupacional, Educación  Social o Animación Sociocultural, comparten un mismo lema valido para todos los organismos vivos “Lo que no es desarrollo, se convierte en deterioro”.

Pero en la dinámica del desarrollo cotidiano de una residencia como organización social es la animación sociocultural, la que mejor ofrece, además de todas las actividades, una constante dinamización social entre el grupo de residentes.

DEFINICIÓN
Se puede entender la animación sociocultural como “ el proceso de un grupo que parte de una situación concreta y que va a generar convivencia y participación”.

Hablar de animación sociocultural es referirse a una metodología de trabajo y de intervención social con el objetivo de intervenir en las relaciones humanas, generando redes de relación, consolidando un tejido grupal de diálogo y potenciando la solidaridad y participación comunitaria.

La animación sociocultural en la residencia como un programa más de intervención psicosocial no tiene sentido si no forma parte de la cultura de la organización de la propia residencia como una empresa que genera calidad de vida.

OBJETIVOS:

Objetivo general: Trataremos que, toda actividad en forma de ocio no sea una actividad vacía, sino fuente de satisfacción, de realización de la persona y relaciones interpersonales.

Objetivos específicos:

  • Incrementar o mantener la autonomía de la persona en la realización de las actividades de la vida diaria (AVD). En la medida que la entrada en una residencia supone la ruptura de los quehaceres domésticos (compras, preparación de comidas, lavado de ropa, gestiones, toma de decisiones domésticas,  etc.) que confieren autonomía de gestión del tiempo y del espacio, la persona mayor se ve privada de una de las iniciativas que más ha marcado su vida. Esta pérdida de iniciativa al hacer desaparecer su poder de decisión e influencia, puede conducir a una disminución de la estima y derivar en problemas psicológicos graves. La realización de actividades diarias juega un papel importante en la conservación de una parte de su independencia y de una imagen satisfactoria.
  • Conectarse con el mundo exterior. El bienestar físico y moral de las personas mayores que residen en algún tipo de institución social no se limita al alojamiento y a la alimentación. Las persona independientemente de su edad o de sus dificultades necesitan seguir participando en la vida social, sentirse presentes en su época y conservar la mayor autonomía posible. Las salidas al exterior de la institución son positivas.
  • Satisfacer las necesidades  de participar en los quehaceres del hogar. El responder a las necesidades de alimentación no debe olvidar aquellos aspectos que se incluyen en el arte culinario como es la creatividad de la persona en la preparación y el arte de poner la mesa. En este sentido se puede incitar a participar a aquellas  más inclinadas por la decoración de las mesas, el comedor, cocina, gestión en grupo de compras y aprovisionamientos y similares que sean de su interés.
  • Cumplir roles sociales. La posibilidad de acometer algún papel social, de sentirse útil respecto a algo o alguien, es lo que va a permitir a la persona garantizar su propia autoestima y en consecuencia su bienestar psíquico. En este sentido, es necesario potenciar aquellas conductas orientadas a tal fin, para lo cual hay que hacer ver al personal cuidador y a las familias los beneficios de toda acción efectuada por la misma persona en la medida de que sus facultades lo hagan posible.
  • Identificarse con un grupo social y a una cultura. Todos necesitamos pertenecer a un grupo social y su cultura. La práctica de ciertos ritos refuerza el sentido de pertenencia al grupo. Es por ello que desde el conocimiento de los residentes, la animación en institución debe potenciar aquellas prácticas encaminadas al establecimiento de lazos comunes entre las personas.
  • Incrementar el bienestar físico y psicológico. Este objetivo está íntimamente ligado a aquel referido a salir al exterior. El contacto con las sensaciones de la naturaleza, de la calle, constituyen elementos de prevención contra el envejecimiento acelerado provocado por el ingreso en la institución.
  • Re-encontrar sus raíces y reforzar su identidad. La animación definiéndose como un procedimiento que parte de los deseos de las personas, pone el acento sobre la continuidad de la identidad. Para favorecer esta continuidad, la comunicación entre los residentes, entre éstos y el personal y en el seno del equipo cuidador, debe ser una preocupación permanente. Por tanto es necesario recoger información sobre la historia, situación familiar, acontecimientos que han marcado su vida, su oficio, sus intereses pasados y actuales, su modo de vida.
  • Adquirir conocimientos y desarrollar su cultura. Hay que eliminar en muchas personas mayores el sentimiento de que aprender a estas alturas carece de sentido. Aprender es una necesidad de todo ser humano cualquiera que sea su edad. La ventaja del aprendizaje en edades avanzadas es que éste se desprende de su carácter instrumental y se convierte en un medio de mejorar la imagen del individuo y en consecuencia de elevar su autoestima. Además está científicamente demostrado que activar  los mecanismos de aprendizaje, es la mejor prevención contra las pérdidas cognitivas.
  • Luchar contra el aislamiento y el encierro en uno mismo. La animación como noción que debe ser inscrita en todos los gestos de la vida cotidiana, es un instrumento de comunicación que hay que considerar como un cuidado. El fomento del encuentro interpersonal y grupal, la instauración de la comunicación y el diálogo y la escucha atenta y continuada de las personas mayores constituyen factores importantes.
  • Satisfacer la necesidad de reir y divertirse. Uno de los medios de divertirse es el juego, actividad que potencia las relaciones entre residentes, pero a la que no se le concede la importancia que merece pues se le considera como entretenimiento que carece del matiz cultural.
  • Mejorar, incrementar la autoestima. Me refiero a la necesidad de cultivar una imagen positiva de sí mismo a través de la satisfacción intelectual y estética (ropas adecuadas, un peinado cuidado y siempre en acorde con su estilo).
  • Satisfacer las necesidades espirituales. El respeto al culto de cada persona y la potenciación de las prácticas religiosas debe ser un elemento a tener en cuenta en cuanto que manifiestan la aceptación de unos valores comunes y constituyen un elemento de identidad.
  • Prevenir la desorientación personal y también la temporal y espacial. La referencia temporal va unida al mantenimiento del ritmo de las actividades diarias, mientras que la referencia espacial depende de la identificación específica de los lugares a través, por ejemplo del empleo de colores diferentes en las dependencia comunes y la utilización de signos que se conviertan en puntos de referencia para las personas.
  • Educar para la salud (incrementar, mantener hábitos de salud).  Se hace necesario que la residencia asuma la función de educar en materia de salud a través, por ejemplo, de la difusión de reportajes o la organización de charlas y conferencias que puedan contribuir a prevenir el envejecimiento prematuro y la dependencia.
  • Dar confianza en las posibilidades de la persona. Una de las problemáticas que afecta a las personas institucionalizadas es el hecho de convertirse en objetos en lugar de seguir siendo sujetos. Tanto el personal como las familias que contribuyen a que esto sea así deben reflexionar sobre las negativas consecuencias de tal conducta e incentivar aquellos comportamientos beneficiosos para la persona mayor a través de la confianza en sus posibilidades y el refuerzo de conductas positivas.
  • Olvidar su situación presente. La entrada en la residencia y la consiguiente ruptura con el medio habitual de vida va a generar en las personas mayores situaciones de conflicto agravadas en muchos casos por acontecimientos de gran influencia sobre su vida personal. En tales casos la animación va a intentar desplazar el objeto de sufrimiento y reemplazarlo por otro que provoque el deseo de vivir, lo cual requiere el conocimiento de la persona, sus deseos, gustos y preferencias.

jueves, 14 de abril de 2016

La silla de la vida: "dame lo negro"


Carlos y Roberto Valle son dos jóvenes que en el  2012 decidieron hacer un cortometraje documental (Auntie Films) para dignificar la vejez. Para ello, eligieron a dos protagonistas muy especiales, su tía Maria y su abuela Carmen que se ayuda de una vieja silla para caminar de manera autónoma y con paso firme cada día. La tía y la abuela eran cuñadas. Carmen no se casó y vivió toda la vida a la sombra de su cuñada y su marido, en la misma casa. Era como una madre más para los hijos de la pareja. Como el marido falleció hace 20 años han vivido solas desde entonces en la misma casa. 

Poco después de terminar el rodaje, en el mismo 2012,  Carmen sufrió un pequeño accidente que le impidió volver a caminar. No pudo volver a usar esa silla durante un año. Y fue como si con esa caída se le agotase la vida, porque terminó falleciendo. Fue cómo si al no poder usar esa silla, se le quitasen las ganas de vivir. Por eso la silla sería la metáfora de lo que nos hace seguir adelante.

Solo el trailer del video ya  transmite que ser una persona mayor no es un handicap cuando se tiene la motivación de seguir viviendo. Se intuye un guión cargado de sentimientos y optimismo ante esta etapa del ciclo vital del ser humano en el que se puede apreciar un ejemplo de envejecimiento no patológico.